Un reporte de la alianza CCM-Eleva muestra cuánto porcentaje de mujeres hay en la industria minera y cuánta contratación hubo para ellas durante el primer semestre. El informe sugiere que se deben fortalecer las trayectorias de desarrollo.

La participación de la mujer en la gran minería sigue aumentando, pero no a pasos agigantados. Un estudio de la alianza CCM-Eleva muestra que en la actualidad un 24,1% de la dotación total de la industria minera son mujeres. Desde hace años que el sector ha sostenido iniciativas y programas para incrementar la cantidad de mujeres en esta industria, cumpliendo las metas que las mismas empresas se ponen.
Pero lo cierto es que el incremento frente al año pasado es mínimo: 2025 cerró en 24%. El semestre más reciente anotó una fuerza laboral de 12.413 mujeres en la industria, inmersas en una dotación total de 51 mil trabajadores. Pese a ello, el estudio destaca “Chile mantiene su liderazgo internacional en participación femenina en empresas mineras, posicionándose como un referente en materia de equidad de género en el sector”.
Ahora bien, la industria minera fue por años una industria de hombres. A tal punto que entre trabajadores corrió el dicho durante décadas que las minas, los yacimientos mineros, se ponían celosas cuando entraban mujeres y por ello ocurrían contingencias. Sin ir más lejos, legalmente las mujeres no podían trabajar en minas subterráneas debido a una ley que fue abolida recién en 1996.
En el monitoreo participan las gigantes mineras BHP, Antofagasta Minerals, Codelco y Collahuasi, entre otras, que representan cerca del 95% de la producción total de cobre del país. Aunque la muestra integra empresas que producen otros minerales también, en litio, Novandino; en hierro, CMP y en oro, Gold Fields.
Participación femenina: Los máximos y mínimos
El 24,1%, desde una mirada histórica, es un hito importante. Más aún si se considera que del catastro realizado, hay empresas mineras que reportan una altísima integración femenina de 45,8%. Los mínimos, sin embargo, distan de ese valor y se ubican en torno a 10,2%. La amplia brecha es de 35 puntos porcentuales.
“Esto sugiere que, si bien el sector en su conjunto ha avanzado significativamente, persisten diferencias importantes en la velocidad de adopción de políticas de diversidad, en las características de sus operaciones y en las oportunidades de incorporación de mujeres según tipo de empresa y territorio”, examina el informe.
Hace más de una década los números eran incluso menores a este último dato. El 2014 la dotación reportada en la gran minería del cobre alcanzaba un 7,7%, por lo que, con las cifras alcanzadas este año, la presencia femenina en la industria se ha triplicado en estos doce años.
La gerenta del Consejo de Competencias Mineras (CCM), Paula Arenas, valora el crecimiento porcentual, y plantea que los datos se deben poner en perspectiva considerando que hace más de una década los números estaban lejos de los que ahora se está reportando.
“Estamos frente a una transformación estructural que ha permitido más que triplicar su participación”, apunta.
“Es esperable que, a medida que una industria alcanza niveles históricamente altos de participación, el ritmo de crecimiento comience a moderarse. Esto no significa que el proceso se haya detenido, sino que estamos entrando en una nueva etapa”, sostiene Arenas, destacando que Chile mantiene una curva de participación femenina al alza y sin retrocesos.
La representante del estudio observa que el desafío no es solo incorporar más mujeres. Más bien, es asegurar que ellas permanezcan en la industria minera, que puedan desarrollar sus carreras, acceder a posiciones de liderazgo y ampliar el talento femenino para los próximos años.
Fuente: La Tercera.


