El programa incluye cambios normativos y una cartera priorizada para atraer oferentes y enfrentar los desafíos de seguridad.

Chile dio un paso decisivo en la modernización de su infraestructura penitenciaria con la formalización del Plan Maestro de Infraestructura Penitenciaria 2022–2030 (aprobado en 2025). El plan busca ordenar una cartera de proyectos, generar condiciones más atractivas para inversionistas y reducir los plazos administrativos que suelen demorar el inicio y la ejecución de obras. El objetivo final es entregar con mayor rapidez infraestructura penitenciaria moderna y suficiente para atender las necesidades del país.
¿Por qué un Plan Maestro?
El crecimiento de la demanda de plazas penitenciarias y la necesidad de mejorar la calidad de las instalaciones hicieron evidente la necesidad de un enfoque integral. El Plan Maestro actúa como instrumento de política pública que: Prioriza proyectos (nuevos recintos y ampliaciones) en un horizonte claro, incluyendo la construcción de nuevos complejos como de Calama (1.850 plazas) y la ampliación CDP Santiago 1 (1.600 plazas), así como ampliaciones previstas en Valdivia y Puerto Montt (900 plazas en conjunto), Rancagua (900 plazas) y Alto Hospicio y La Serena (1.659 plazas en conjunto).
- Homogeniza criterios técnicos y de diseño para facilitar las licitaciones.
- Aporta previsibilidad para autoridades, comunidades e inversionistas, al ordenar la cartera y escalonar los llamados a licitación.
Cartera de proyectos y calendario escalonado
El Plan Maestro organiza una cartera con distintos proyectos en fases avanzadas, en licitación y en programación para los próximos años. La lógica de la cartera es escalonar los llamados a licitación y las obras para asegurar continuidad en la ejecución, optimizar el uso de recursos y evitar cuellos de botella. Esto incluye ampliaciones de centros y la construcción de nuevos complejos regionales, distribuidos para atender equitativamente distintas zonas del país. Cabe destacar que las licitaciones de Alto Hospicio y La Serena (Grupo Norte), Rancagua y Valdivia - Puerto Montt (Grupo Sur) están previstas para el 2.º trimestre de 2027; las fechas de los demás llamados se definirán posteriormente.
Medidas para atraer más oferentes
Para hacer el mercado más atractivo, el Plan Maestro y su implementación contemplan:
- Entrega de anteproyectos referenciales y especificaciones técnicas claras que reducen la incertidumbre técnica para los oferentes.
- Simplificación de la tramitación ambiental para ampliaciones: las obras de ampliación de recintos concesionados no requerirán Resolución de Calificación Ambiental (RCA), lo que se estima podrá reducir en más de 700 días el plazo total.
Esta medida acelera los cronogramas y disminuye los riesgos asociados a demoras por permisos y procesos ambientales, manteniendo las medidas de mitigación y salvaguardias aplicables. En conjunto, estas acciones disminuyen la exposición a retrasos por permisos y trámites, reducen el riesgo de sobrecostos por demoras y permiten que los proyectos avancen con mayor previsibilidad desde la adjudicación hasta la puesta en operación.
Las bases de licitación incorporan cláusulas y mecanismos para gestionar riesgos y resolver situaciones excepcionales, incluyendo reglas para eventuales terminaciones anticipadas y medidas específicas de mitigación social y ambiental. Ese marco busca dar certidumbre tanto al Estado como a los inversionistas y garantiza que las obras se ejecuten con mayores estándares de responsabilidad.
Beneficios esperados para el sistema penitenciario
La combinación de planificación, claridad técnica y agilización administrativa permite esperar impactos positivos como:
- Aceleración en la disponibilidad de plazas y reducción del tiempo de espera para las obras.
- Mejora en la calidad de la infraestructura, con instalaciones diseñadas bajo criterios uniformes y modernos.
- Mayor concurrencia de oferentes, lo que puede traducirse en más opciones técnicas y competitivas en los procesos de adjudicación.
- Mejor coordinación intersectorial para mitigar impactos y asegurar la sustentabilidad social y ambiental de los proyectos.
El Plan Maestro de Infraestructura Penitenciaria posiciona a Chile para avanzar con mayor rapidez y eficiencia en la modernización de su sistema penitenciario. Al combinar una cartera priorizada, anteproyectos referenciales, reglas más claras y una reducción de trámites administrativos, el país busca atraer más oferentes y acelerar la ejecución de obras. El resultado esperado es una infraestructura penitenciaria con mayor capacidad y mejor calidad en plazos significativamente más cortos que los habituales.


